Cómo trabajamos
Nada queda en manos de la memoria.
Cuatro pasos, un estándar escrito para cada casa y una persona que responde de él.
El House Book
La familia
Quién vive en la casa, quién la visita y cómo le gusta a cada uno que se hagan las cosas.
Cuatro pasos, a su ritmo
Una conversación privada
Treinta minutos, por videollamada o en persona en Milán. Nos habla de la casa, de la familia, de las temporadas y de lo que no funciona, y le decimos con franqueza si somos las personas adecuadas. No le compromete a nada, y si lo desea firmamos antes un acuerdo de confidencialidad.
Una visita y el House Book
Dos días en la casa, con usted o con su house manager, para ver cómo funciona de verdad. Después escribimos el House Book: las preferencias de la familia, cada habitación, las rutinas, los proveedores y los protocolos. Usted lo lee y lo acuerda con nosotros, habitación por habitación.
El equipo y las rutinas
Fijamos las rutinas con quienes las van a seguir y entregamos el House Book a su equipo, en la casa. Si falta un puesto, lo definimos con usted.
La casa cuidada, temporada tras temporada
Gestionamos la casa nosotros, o lo hace su equipo con nosotros al lado, con una frecuencia acordada con usted. El House Book se actualiza cada temporada, para que nada dependa de la memoria de una sola persona.
Qué entendemos por una casa bien cuidada
Una persona responde de ella
Siempre sabe a quién llamar, y también lo sabe todo el que trabaja en la casa.
Por escrito, no de memoria
Preferencias, rutinas e inventarios están en el House Book, no en la cabeza de alguien.
Listo antes de que haga falta
Habitaciones, coches y despensa están preparados antes de que nadie tenga que pedirlo.
Comprobado, no supuesto
Antes de cada llegada se revisan las habitaciones según el House Book.
Como le gusta a la familia
Llevamos la casa como usted la vive, no como la viviríamos nosotros.
En silencio
El servicio se ve cuando hace falta, y no en otro momento.
El House Book
Cada casa que cuidamos tiene el suyo. Las preferencias de la familia, los inventarios, las rutinas, los proveedores y los protocolos, por escrito y siempre al día. Cuando cambian las personas, la casa recuerda.
Qué contiene
La familia
Quién vive en la casa, quién la visita y cómo le gusta a cada uno que se hagan las cosas.
Las habitaciones
Cada habitación, qué hay en ella, cómo se limpia y cómo se prepara.
Los inventarios
Plata, cristal, porcelana, ropa de casa, vinos y obras de arte, contados y fechados.
Las rutinas
Lo que se hace cada día, cada semana y en cada cambio de temporada.
Proveedores y contactos
A quién llamar para qué, con las condiciones acordadas.
Invitados, llaves y seguridad
Llegadas y salidas, protocolos, y quién tiene qué llave.
El mismo método está disponible como kit editable para house managers y family offices.
Confidencialidad
La discreción no es una norma. Es el oficio.
- Todos los de nuestra parte firman un acuerdo de confidencialidad antes de entrar en la casa, el suyo o el nuestro.
- Nunca nombramos a las familias para las que trabajamos, ni en público ni en privado.
- Las referencias se dan en privado, a petición, con el consentimiento de las familias que las ofrecen.
- Desde el primer día, el personal recibe pautas claras sobre fotografías, teléfonos y redes sociales.
- Sus datos se quedan con las personas que los necesitan para trabajar, y con nadie más.
Preguntas sobre el método
¿Qué ocurre en la primera conversación?
Nos habla de la casa y de lo que necesita; nosotros preguntamos y le explicamos cómo lo abordaríamos. Dura unos treinta minutos y no le compromete a nada.
¿Vienen a ver la casa antes de que decidamos?
Sí. La visita es el segundo paso, y puede decidir después.
¿Puede escribirse el House Book en más de un idioma?
Sí. Puede llevarse en el idioma de la familia y en el del personal, para que todos trabajen según el mismo estándar.
¿Y si ya tenemos un house manager?
Entonces trabajamos con él o con ella. El House Book le da un estándar escrito, y a la familia una visión clara de cómo funciona la casa.
¿Empezamos con una conversación?
Treinta minutos, por videollamada o en persona en Milán. Usted nos habla de la casa y nosotros le decimos con franqueza cómo la cuidaríamos.
Respondemos en un día laborable.